La Ley General de Aguas propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum será aprobada antes de que finalice el actual periodo ordinario en el Congreso de la Unión, según afirmaron senadores del grupo parlamentario de Morena, pese a la campaña de oposición impulsada por el Partido Acción Nacional (PAN). Esta iniciativa legislativa busca establecer un nuevo marco jurídico que garantice el derecho humano al agua, frene la privatización del recurso hídrico y fortalezca la rectoría del Estado sobre su uso y distribución.
La propuesta ha generado controversia entre legisladores del PAN, como Mario Vázquez, quien ha convocado a productores agrícolas a manifestarse en contra de la ley, argumentando que representa una amenaza para el campo mexicano. Durante una visita a la comunidad de Namiquipa, Chihuahua, el senador panista calificó la iniciativa como una “estocada” que criminaliza a los productores rurales.
En respuesta, el senador Saúl Monreal, de Morena, desmintió dichas afirmaciones y subrayó que el objetivo de la ley es ordenar las concesiones de agua, prohibir su compraventa entre particulares y eliminar su comercialización como mercancía. Además, se busca fortalecer las facultades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para regular el recurso, así como impedir cambios de uso de suelo sin autorización federal.
La iniciativa presidencial se encuentra actualmente en análisis en la Cámara de Diputados, y se espera que sea aprobada este mismo mes, permitiendo que el Senado la someta a votación antes del 15 de diciembre, fecha en que concluyen los trabajos legislativos. Esta reforma representa un paso decisivo hacia una gestión más equitativa y sustentable del agua en México, y plantea importantes implicaciones jurídicas para el sector público, privado y social.
